
¿Porqué vacunar a los niños?
A diario indicamos, controlamos
e insistimos con la necesidad de vacunar a los niños, especialmente cumpliendo
con el calendario de vacunación nacional (obligatorio y gratuito),
y actualmente tratando de orientar a los padres en el laberinto de
tantas vacunas nuevas . Pero no estan contidiano convesar sobre fundamentos
de la vacunación, seguramente porque son ampliamente conocidos,
vamos a refrescar algunos datos.
¿Qué es Vacunar?
Vacunar es administrar un
microorganismo entero, una parte de él o un producto modificado de ese microorganismo
(toxoide, antígeno purificado o antígeno producido
por ingeniería genética) para inducir una respuesta
en quien la recibe que simule la enfermedad natural, pero con poco
o ningún riesgo. Por esto se llama inmunización activa:
el sistema inmunológico o de defensa de cada persona debe
trabajar reconociendo a esa vacuna, que tiene "la misma cara" que
el microorganismo original, pero no produce la enfermedad o lo hace
en forma solapada. Posteriormente, al contactar esa persona con el
microorganismo auténtico, su sistema de defensas está preparado,
tiene memoria y responde en forma mucho más rápida
y efectiva (ya conoce al enemigo), la mayoría de las veces
evitando la enfermedad.
¿Por qué vacunamos?
El objetivo
fundamental es liberar a las personas de las enfermedades infecciosas,
principal causa de muerte, complicaciones y secuelas en el mundo
en todas las épocas.
Actualmente
en el mundo el 90% de las muertes en menores de 5 años se producen en países en desarrollo, y el
70 % son causadas por enfermedades infecciosas prevenibles. La combinación
de vacunación y medidas de higiene (agua potable y adecuada
eliminación de excretas) produjo el mayor impacto de todas
las medidas de salud en la historia, desplazando en los países
desarrollados a las enfermedades infecciosas a segundo plano.
En 1980 se produjo
la erradicación mundial del
virus de la viruela gracias a la vacunación intensiva con
estrecha vigilancia.
En los países con estricto cumplimiento de la
vacunación, se han reducido en forma abrupta, o prácticamente
se han eliminado la difteria, el sarampión, la parotiditis
epidémica, la poliomielitis, la rubeola, la tos ferina o coqueluche,
el tétanos y las enfermedades por Haemophilus B. Cifras preliminares
en Argentina informan que desde la incorporación de vacuna
cuádruple al calendario obligatorio (1998), sumando vacuna
contra el Haemophilus, se disminuyó en 70 % el número
de casos de meningitis por este microorganismo.
¿Tienen riesgos las vacunas?
La mayoría de las vacunas modernas son seguras
y efectivas, pero no carentes de riesgos. En general, son problemas
menores fácilmente solucionables, como dolor en el sitio de
inyección y fiebre, pero excepcionalmente pueden presentarse
reacciones graves. En el desarrollo de las recomendaciones de las
vacunas se balancea que la vacuna sea mucho menos riesgosa que la
enfermedad que previene.
Existen contraindicaciones generales y puntuales para
las vacunas, que el pediatra advierte en cada caso.
Finalmente...
El efecto individual
de las vacunas en lo inmediato es muy importante: evita la enfermedad
o la atenúa en ese
individuo, pero la vacunación universal puede alcanzar una
meta mejor, que es erradicar esa enfermedad.
Quien no vacuna
a su hijo afecta la posibilidad de eliminar la enfermedad no solo
para su hijo, sino también
para los hijos de otras personas.
Dra. Marina Villarreal
Pediatra y neonatóloga

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